EL REY Y EL RELOJERO - ARNALDUR INDRIDASON
DATOS:
«Un thriller histórico absorbente y cautivador». LUIS ZUECO
SECRETOS, PODER Y CULPA.
EL PRIMER THRILLER HISTÓRICO DEL GRAN REFERENTE DE LA NOVELA NEGRA, ARNALDUR INDRIDASON.
En Copenhague, un relojero de origen islandés repara un reloj astronómico de más de doscientos años de antigüedad en el palacio real. Allí, recibe la visita del monarca danés, Cristián VII, que, acusado de ser mentalmente inestable, ha sido apartado del trono por su propio hijo.
Las charlas nocturnas entre los dos hombres se convierten en algo habitual y cada vez más confidencial, y el relojero acaba relatando el trágico destino de sus progenitores. Será entonces cuando el rey descubra de una forma descarnada lo que oculta el despiadado ejercicio del poder.
Una novela trepidante ambientada en el siglo XVIII, cuando Islandia era gobernada con mano de hierro por la corona danesa.
ADÉNTRATE EN EL UNIVERSO DE INDRIDASON.
20 MILLONES DE LECTORES YA LO HAN HECHO.
«Un retorcido cuento histórico sobre la injusticia y la familia que resuena muy cultural» David Yagüe, periodista de ABC y escritor
Una prosa adictiva y fascinante. Indridason te envuelve, manejando el ritmo como un maestro relojero» Juan Tranche, escritor
«Una novela épica y llena de suspense, un cruce entre un thriller y un relato despiadado con referencias universales protagonizado por dos hombres que finalmente se hacen íntimo a pesar de todas sus diferencias» Livres Hebdo
«Con esta variación boreal de Las mil y una noches, Indridason experimenta una maravillosa renovación» Lire Magazine Littéraire
"El rey y el relojero" es la nueva lectura conjunta que nos traen Laky (Libros que hay que leer) y RBA Libros, a los que agradezco poder formar parte de la iniciativa junto con otro grupo de lectores.
En principio el autor parece ser conocido por su novela negra, pero para mí este trabajo es la primera toma de contacto.
Nuestro protagonista
es un hombre taciturno, con una vida anodina y conformista que encierra en su
profesión toda su pasión, por eso cuando sin esperarlo consigue la oportunidad
de reparar el famoso reloj astronómico que creó Habrecht y que está abandonado
en el Palacio de Christianborg, Jón se vuelca en cuerpo y alma a realizar el
reto que otros intentaron pero que no pudieron concluir.
El trabajo solitario del relojero en los almacenes del palacio se ve interrumpido por la visita de un singular personaje que resulta ser el rey de Dinamarca Cristián VII. El monarca posee una mente poco estable pero enseguida se interesa por el fatal destino de la familia del relojero, una historia que en base a las rígidas leyes del Stóridómur de Islandia (perteneciente al reino de Dinamarca) condenó a pena de muerte al padre y a la pareja del progenitor del relojero.
A partir de aquí se establecen unos continuos
interrogatorios por parte del rey al relojero (de aquí el título) ante los
cuales Jón no se encuentra demasiado a gusto, cualquier
explicación que detalla al rey parece evidenciar la injusticia que se cometió con su padre, una iniquidad que ordenó el propio padre del rey. Todo ello provoca continuos enojos de Cristián VII y momentos muy delicados que ponen la
integridad del relojero en jaque.
Paralelamente a la historia de la familia del relojero y al
suspense por descubrir cómo sucedieron los hechos, encontramos otra incertidumbre, un extraño interés que
suscita la historia en el rey, un relato que parece desequilibrar al monarca y que
encuentra su paroxismo en el momento en que la crónica llega al momento donde se acusa al padre de Jón
(Sigurdur) del delito de suplantación de paternidad.
Con estas premisas nos encontramos con una narración un tanto peculiar y que me ha llamado la atención. En principio tenemos una tercera persona omnisciente pero en numerosas ocasiones la narración parece trascender a una primera persona por parte del relojero, esta voz propia es la que se encarga de contar la historia al rey en tiempo pasado, pero al momento la misma se vuelve a la tercera persona que en presente aporta datos que es imposible que el relojero conociese porque no estaba allí. Esta forma curiosa de entremezclar las formas de narración hace que conozcamos con detalle toda la historia pasada además de calar más en el lector debido a que empatizará con el sentimiento que tiene el relojero. Por otro lado y como aspecto negativo, este estilo ha generado en mí una sensación de repetitividad , describiéndose y reiterándose en bastantes ocasiones las mismas escenas.
Sin duda la historia en todo momento evoca cuentos populares
islandeses. No encontramos trolls o elfos populares en el folclore islandés,
pero sí que descubrimos salmos y poesía, parajes con formaciones rocosas rodeados de nieve donde
la caza del tiburón y la venta del aceite es la principal vía de subsistencia
para una población escasa y pobre. También tenemos bastante superstición dentro
de la creencia popular y que afecta a las leyes, una moralidad excesiva e
incluso ridícula a los ojos del lector y que parece quedar muy lejana incluso
para los daneses que veían a Islandia como algo que pertenecía al reino pero
que estaba lejos y no formaba parte de ellos.
En la historia se descubre de una forma magistral el estilo
de vida de estos países , un perfecto retrato de la época y el lugar, donde
como siempre los poderosos marcan el ritmo sin importar la vida de los peones.
En este sentido el propio Cristián VII acabará siendo víctima del despotismo de
su padre, Federico V, un pietista implacable con todos y que probablemente
tuviese algo que ver con la propia inestabilidad de su hijo.
Los personajes del libro se introducen y se exponen
linealmente por lo que están bien presentados, sin embargo encontramos
continuas trabas a la hora de identificarlos por la complejidad de los nombres
eslavos que incluso eran diferentes dependiendo si el personaje estaba en
Islandia o en Dinamarca.
Estos personajes nos
ofrecen un amplio abanico de personalidades, tanto entre los humildes
Islandeses como entre los habitantes de la realeza y su séquito que viven en
palacio.
Personalmente me ha gustado mucho la dualidad que
representan los personajes de los gobernadores, representantes en Islandia del
poder del rey de Dinamarca, un mismo cargo que desarrollan dos personas
diferentes y que muestran que las cosas pueden realizarse de forma muy
diferente, concretamente David, el segundo gobernador ha sido mi personaje
favorito por su humanidad y tesón.
Sin duda el tiempo también juega un importante papel en el
libro. Las numerosas reflexiones que Jón hace con su antiguo maestro sobre la
importancia del tiempo en nuestro pasado y nuestro presente son bastante
curiosas. Paralelamente en las charlas entre el rey y el relojero, vemos como
ambos intentan expiar un pasado que los marcó a los dos.
"Cada paso que damos hacia delante también nos lleva un paso hacia atrás, hacia el pasado"
"Lo que sé es que el tiempo puede transcurrir a distintas velocidades. A veces apenas parece avanzar, mientras que otras vuela y se nos escapa de las manos" Pág. 124
La historia nos plantea un gran final con momentos bastante duros basados en historias reales apoyadas en las injusticias cometidas en nombre de la aplicación de la ley Islandesa de mano del Stóridómur (gran juicio)
CONCLUSIÓN
"El rey y el relojero" es una novela histórica con un toque de
suspense, pero sobre todo me ha parecido un cuento que descubre parajes y
formas de vida impresionantes. Una historia que aporta conocimientos sobre una
cultura que al menos para mí era bastante desconocida.
Este cuento nos lleva a la reflexión de porqué las leyes
siempre se llevan a rajatabla cuando hay que aplicarlas al pueblo llano y sin
embargo parecen pasar por encima de nobles y pudientes, algo que aún hoy en
día está en la boca de todos. También el autor plantea la fragilidad que puede
establecerse cuando una persona está cerca de alguien con poder, una delicada
situación exacerbada si el poderoso posee una cabeza volatinera.
Un libro que a pesar de ser un poco lento y farragoso al
principio, evoluciona favorablemente a un final muy interesante y que aporta al
lector un importante y reflexivo poso.
Muy buena reseña. Coincidimos casi en todo. Me ha gustado la historia y su particular forma de narrarla, a pesar esas repeticiones. Me quedo con todo lo positivo que no es poco. Una buena novela histórica.
ResponderEliminarBesos
En general estoy viendo buenas impresiones de esta novela. Coincide en que el principio es un poco lento, pero luego mejora notablemente. Me está picando mucho la curiosidad con esta historia. Tiene muchas posibilidades de caer.
ResponderEliminarBesotes!!!